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domingo, 25 de enero de 2015

SALTEADO DE SETAS CON HUEVO ESCALFADO

Las setas me gustan de cualquier manera. Basta saltearlas con un poquito de aceite, sal y pimienta, para que sea el perfecto acompañamiento.

Pero si añadimos un huevo escalfado con algo más, ya lo subimos a categoría de plato principal.

En menos de 15 minutos, tenemos una receta FRD, Fácil, Rápida y Deliciosa. 





INGREDIENTES para 4 personas

800 gr. de setas 
4 huevos
1 o 2 chalotas (se puede sustituir por cebolla)
aceite de oliva virgen
vino blanco
sal y pimienta
vinagre

Elaboración

Pelar y cortar la chalota en trozos pequeños.

Limpiamos y laminamos las setas. Este plato admite muchos tipos de setas, aunque yo prefiero hacerlos con las de tipo shitake o bien las girola, champiñones portobello... que son las que más fácilmente puedes encontrar en los super en bandejas.

Salteamos la chalota en una sartén con 5 o 6 cucharadas soperas de aceite. Cuando tome un color amarillo añadimos las setas, salpimentar y dejar hacer unos minutos a fuego suave.

Rociamos con unas gotas de vino y dejamos evaporar. Retiramos.

Escaldamos los huevos en una sartén profunda o cazo con agua hirviendo, unas gotas de vinagre y sal.

Disponemos en el plato las setas y colocamos encima el huevo escalfado. Echamos un poquito de pimienta y un poco de aceite crudo por encima.




Trucos

Para limpiar las setas no hay que ponerlas debajo del grifo porque absorben el líquido y esto afectará a la hora de cocinarlas. 

Lo mejor es utilizar una brocha para eliminar los restos de tierra o suciedad que pudiera quedar. Si están muy sucias porque son silvestres, puedes utilizar un trapo limpio o bien un trozo de papel de cocina absorbente mojado en un poco de agua. Pasamos el papel por la seta con cuidado y vamos limpiándola. Con otro trapo o papel las secamos.
También quitamos el tallo. Pero no lo tires, pues dará sabor a tu próximo caldo de verduras, por ejemplo.

Al ser muy porosas, es mejor cocinarlas con aceite y añadir vino o caldo, que les aporta mucho sabor.

También por esto mismo, no hay que cocinarlas con fuego muy fuerte, pues no darás tiempo a que suelten las enzimas que proporcionan su sabor ni tampoco a que absorban los sabores del vino o del caldo que hemos añadido.

En cuanto al huevo escalfado, cuando lo echas en el agua parece que se va a deshacer, pero no tengas miedo, que según pasa el tiempo la clara se va haciendo y el aspecto mejora.

En todo caso, recuerda que escalfar un huevo no consiste en echar el huevo al agua hirviendo y ya está. No debemos echarlo de golpe, por lo que podemos ayudarnos con un cuenco. Una vez que el agua hierva, apartamos el cazo del fuego y primero metemos el cuenco con el huevo en el agua dejando que éste se deslice ligeramente dentro de la cazuela.

Seguidamente, tapamos el cazo que habíamos dejado fuera del fuego. Dejamos cocer durante 3 minutos que será suficiente para que la clara se cuaje y la yema quede líquida.

Otra forma de hacerlos, es poniendo el huevo dentro de una bolsita de plástico cerrado que echamos en el agua hirviendo. Pero a mi me parece más sencillo el primero y no se me desparrama cuando lo saco. Pero que cada uno elija la que más le guste.



domingo, 11 de enero de 2015

SECRETO CON SALSA DE MEBRILLO

Esta vez os voy a presentar un plato creado por mí desde el principio al final y del que me siento muy orgullosa, porque además de fácil, está buenísimo.



Hasta hace bien poco, el secreto era un "secreto" bien guardado y no era fácil de conseguir.


Se trata de una parte del cerdo que se encuentra en lo que sería la axila. Su carne tiene un veteado blanco donde se acumula la grasa que lo hace excepcionalmente exquisito.


Junto a la presa (que se obtiene de lo que sería el hombro), es una de las partes del cerdo que más me gustan. Pero tienes que asegurarte de que se trata de cerdo ibérico, pues al tener un alto contenido en grasa intermuscular, es más saludable que de la del cerdo blanco.

Ahora podemos encontrarlos fácilmente, aunque su auge ha implicado también que se encarezca, pues de cada animal apenas se extraerían dos piezas de unos 500 gr.

En todo caso, tanto la una como la otra, son muy fáciles de preparar y admiten todo tipo de cocción: a la parrilla, barbacoa, asadas, al horno...

Aunque a mi la que más me gusta es al horno, quizás porque la primera vez que la probé fue en Portugal hace ya varios años, y fue precisamente al horno con verduras, que aún recuerdo cómo se deshacían en la boca...

En esta ocasión, tenía un par de piezas congeladas, que me quedaron de una anterior comida en las que la hicimos en la parrilla únicamente con un toque de sal gorda y tomillo.

Pero esta vez me sentía inspirada. Me había quedado caldo de la última vez que hice carne de membrillo y pensé que le iría de maravilla el toque dulce y cítrico de éste.

Así que espero que os guste tanto como a nosotros mi receta de Secreto con reducción de salsa de membrillo al vino tinto.


Ingredientes

2 piezas de secreto
200 ml. de agua de membrillo
2 cucharadas de carne de membrillo
1 vaso de vino tinto (50 ml. aproximadamente)
Aceite de oliva
Tomillo
Sal
Pimienta


Preparación

Precalentamos el horno a 180º.

Mezclamos en un bol un poco de aceite de oliva, con tomillo, sal y pimienta. Echamos esta mezcla en los secretos, para que se engrase bien, haciendo unos pequeños cortes en la carne para facilitar que se introduzca los sabores.

En una fuente colocamos las piezas, regamos con parte del agua de membrillo, pero sin que cubra y metemos en el horno previamente calentado a 180º.

Es una carne que tarda poco en estar lista por lo que hay que estar pendiente de regarla con más agua de membrillo para que no se seque.

Mientras tanto, en un cazo pequeño, echamos el vino tinto y mezclamos con la carne de mebrillo y dejamos que vaya reduciendo, moviendo la mezcla de vez en cuando a fuego lento.

Veréis que va tomando un tono morado oscuro, según va reduciendo, hasta que tengáis una consistencia untuosa, pero no muy espesa, para que podías servirla como salsa.

Cuando vemos que la carne está ya echa a vuestro gusto, sacamos la carne del horno. 

Para emplatar, podéis echar la salsa por encima, presentar en una salsera para que cada cuál se eche lo que quiera, o bien, como yo a un lado.


Acompañada de patatas o verdura, es el plato ideal. Yo añadí unas patatas estilo rusti que también van al horno e hice a la vez que la carne.





domingo, 28 de diciembre de 2014

BAYONESAS DE CABELLO DE ANGEL

Hacía tiempo que no comía bayonesas o cortadillos como las llaman en Andalucía. Es uno de los bollos que me recuerdan a mi infancia,  a las meriendas de las tardes en casa cuando hacía frío. 

Hace poco me regalaron una calabaza de cabello de ángel. Por lo que, cuando ya tuve preparado el dulce, hablé con mi hermana Maribel, que es pastelera, para que me dijera cómo hacerlas.

Era tan fácil que en cuanto he tenido una tarde libre, me he puesto manos a la obra.

Así que, os dejo con mi receta FRD de esta semana: Fácil, Rápido y Deliciosa.




Para el cabello de ángel

Ingredientes

500 gr. calabaza
500 gr. de Azúcar
1 Raja de canela
1 limón (zumo)


Elaboración del cabello de ángel

Necesitaremos una calabaza para cabello de ángel. Es un tipo de calabaza que se utiliza para hacer este dulce. Yo utilicé media calabaza, unos 500 gr. una vez deshilachado (la pulpa) y conseguí más o menos la mitad en cabello de ángel.



Como la calabaza es muy dura, la metemos en el horno unos 20 minutos para que se ablandara y poder partirla con comodidad y sin dejarnos un dedo en el intento.

Una vez enfriada, la partimos en pedazos pequeños para poder manipularla bien y la metemos en una olla con agua a cocer hasta que la pulpa se ablande.

Escurrimos, la dejamos enfriar y con ayuda de un tenedor sacamos la carne, retirando las semillas. Irá saliendo en forma de hebras que juntamos con la pulpa para volver a cocerla, añadiendo la canela, el azúcar y el zumo del limón.

La proporción de pulpa y azúcar es el mismo peso, pero si te gusta menos dulce, puedes poner menos azúcar (yo añadí 300 gr.).

Hay que ir moviendo constantemente para evitar que se pegue. No hay que agregar en esta segunda cocción ningún líquido aparte del zumo del limón, pues queremos que vaya evaporándose el propio líquido de la calabaza, para que vaya reduciendo hasta que se vea el fondo de la olla o cazo.



Una vez lista, podremos guardarla en frascos previamente esterilizados. Para ello, basta con introducir los tarros en una olla con agua y dejar hervir unos diez minutos. Retirar el agua y dejarlos secar al aire colocándoles boca abajo en un paño limpio. Igual con las tapas.

Para que no se golpeen los tarros y se puedan romper cuando hierva el agua, se pueden envolver en paños limpios.

Para envasar, se rellenan los tarros en caliente, cerramos el frasco y los colocamos boca abajo. A medida que se vayan enfriando se hará el vacío.

Como es pesado de hacer, es mejor hacerlo de una tanda, y guardarlos en los frascos, que se conservan así por todo un año.


Para las bayonesas

Ingredientes

100 gr. de cabello de ángel
1 lámina de hojaldre
1 huevo

Elaboración de las bayonesas

Estiramos bien la lámina de hojaldre con el rodillo. Cortamos en cuadrados del tamaño que más nos guste.

Montamos en la bandeja del horno la mitad de los cuadrados dejando un espacio entre ellos, pues cuando vayan cogiendo temperatura, la masa aumentará de tamaño.

En cada cuadrado extendemos el cabello de ángel  teniendo cuidado de que no se salga por los bordes.

Ponemos encima de cada cuadro el resto a modo de tapa. Con un tenedor aplastamos los lados para sellar los cuadrados y pinchamos varias veces la capa de encima para evitar que suba demasiado.



Pintamos con huevo batido y metemos la bandeja en el horno pre-calentado a 180º durante unos 15 minutos o hasta que estén dorados.

Si queréis decorarlas podéis añadir unas láminas de almendra y azúcar glass por encima antes de meterlas en el horno, pero yo las prefiero sin ello porque es como las comía cuando era pequeña.











jueves, 18 de diciembre de 2014

TARTALETAS DE ATUN CON PIMIENTO ROJO

Con motivo de las Navidades, invité a mis hermanas y sobrinas a mi casa. Fue una buena excusa para juntamos las mujeres de la familia alrededor de una mesa llena de comida rica.

Como se trataba de disfrutar relajadas de la mutua compañía, preparé un menú sencillo a base de varios aperitivos, entre ellos estas tartaletas, y de segundo, unas alitas de pollo al tequila acompañadas de ensalada de cítricos que ya pondré en otra entrada.

Buscaba un aperitivo sencillo, que me quitara poco tiempo y que también pudieran comer las "exquisitas" de mis sobrinas que ponen pegas a todo. Creo haberlo conseguido.

Así que ahí os va esta receta FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa.

INGREDIENTES

12 Tartaletas 
1 lata de atún 
1 lata pimiento rojo
2 cucharada de Mayonesa
1 cucharada de queso de untar tipo filadelfia
1 cucharadita de Mostaza

ELABORACIÓN

Las tartaletas las compré ya hechas y el atún puede ser natural o en aceite.

Escurrimos el atún porque si no, os quedará muy líquido. 

Lo mezclamos con un pimiento rojo y lo pasamos por la turmix o batidora. 

Añadimos dos cucharadas de mayonesa y una cucharada de queso de untar junto con una cucharita de mostaza. Batimos bien para que todos los ingredientes queden bien integrados. A partir de ahí vamos rectificando sabor. Si os queda muy espeso añades mayonesa y si está muy ligera, queso de untar.

Con la ayuda de una manga pastelera, rellenamos las tartaletas. Si no tenéis la manga, podéis utilizar una cucharilla. 

Como adorno cortamos un pimiento rojo en cudraditos, o de salmón, o ponéis un trocito de aceituna negra... imaginación al poder, pero intentad buscar algo que le dé color para que se vea más vistoso.

Y ya tenemos las tartaletas.




lunes, 8 de diciembre de 2014

MADGDALENAS DE GRANADA

Para titular esta receta he tenido que buscar la diferencia entre muffin y magdalena, porque aunque la receta original tenía como título muffin de chocolate y granada, creo que es más acertado llamarla magdalena.

Y os preguntaréis ¿en qué se diferencia una magdalena de un muffin? Pues fundamentalmente en que el muffin no suele llevar aceite vegetal y la magdalena sí, y además en esta última, la masa se bate más para que estén esponjosas gracias a las burbujas que se forman debido a la incorporación de la levadura.

Dicho todo esto, contaros que en otoño, uno de mis frutos favoritos es la granada, y que si queremos salir de la clásica ensalada y comerla de forma diferente, esta es la receta FRD que estabas esperando.


INGREDIENTES (12-14 magdalenas)

1 granada grande (unos 150 gr. de granos de granada)
250 gr. de harina
2 cucharaditas de levadura en polvo
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1 huevo
125 gr. de azúcar
2 yogures naturales (250 ml.)
80 ml. de aceite de girasol
1 cucharada de zumo de limón
chips de chocolate 

ELABORACIÓN

Desgranar las granadas y reservar en un recipiente. 

Mezclar en un bol, la harina tamizada con la levadura y el bicarbonato. 

En otro bol, batir el huevo. Incorporar el azúcar batiendo hasta que se vaya blanqueando. Cuando tome el color amarillo claro, añadir el aceite, el yogur, el zumo de limón y por último los granos de granada, dejando unos pocos para la decoración.

Una vez mezclado, añadir la harina y remover bien con ayuda de una espátula de silicona o cuchara de madera.



Precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo. 

Rellenamos con la masa la mitad de los moldes de las magdalenas y echamos unos pocos chips de chocolate. Llenamos hasta cubrir las tres terceras partes del molde y añadimos los granos de la granada reservados para decoración junto algunos chips.

Una vez rellenados los moldes, metemos la bandeja en el horno durante 25-30 minutos.

Cuando ya haya subido la masa y estén doraditos, podemos comprobar con un palillo si están hechos. Si sacamos el palillo (yo uso los de las brochetas) limpio, es que están hechas. Si sale húmedo, dejar hornear unos minutos más.

Cuando ya estén, los dejamos enfriar, desmoldamos y listos para comer.



Trucos:

Podemos hacerlos sin los chips de chocolate, pero a mi me gusta añadirlos porque la mezcla de sabor y de textura me gusta. 

Podéis utilizar cobertura de chocolate para decorar las magdalenas. Basta con preparar la cobertura calentándola al baño maría o en el microondas, procurando no quemar el chocolate. 
Vertemos la cobertura por encima de las magdalenas ayudándonos con una espátula y añadimos los granos de la granada para decorar. Dejamos enfriar y antes de servir espolvoreamos con un poco de azúcar glass.


viernes, 28 de noviembre de 2014

MENU DE NAVIDAD 2014

Para esta Navidad os propongo un menú muy sencillo pero no por ello menos vistoso.

Comenzaremos la velada con una ensalada de cítricos y granada.
Para continuar, el plato fuerte de la noche, un capón relleno de manzana al estilo Julisa.
De postre, cramble de membrillo y canela.

Todos son productos de esta época del año que podéis conseguir fácilmente. Además su elaboración os dejará tiempo para preparar la decoración de la mesa, los regalos, y en definitiva, para que podáis disfrutar también de la cena o comida.

Junto a estas recetas, FRD, Fáciles, Rápidas y Deliciosas, os deseo un año lleno de Felicidad, Riquezas y De mucho amor...




ENSALADA DE CÍTRICOS Y GRANADA

Ingredientes
1 Lechuga o escarola
2 naranjas
2 mandarinas
1 granada

Para la vinagreta
1/2 lima (su zumo)
3 cucharadas de vinagre de vino tinto
4-5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1/2 cucharadita de mostaza
1/2 cucharadita de azúcar
sal
pimienta

Preparación

Cortar la granada en cuartos y desgranar sobre un cuenco.

Con un cuchillo afilado, pelar las naranjas retirando la cáscara y la piel blanca. Separar en gajos retirando la membrana que los recubre y cortarlos en mitades.

Pelar las mandarinas y separar los gajos.

Para la vinagreta, en un bol mezclamos el zumo de 1/2 lima, el vinagre, el aceite, el azúcar y la mostaza. Salpimentar. Yo voy integrando uno a uno los ingredientes y mezclándolos bien según los voy añadiendo. Por último salpimiento y rectifico de algún sabor. Os debe quedar ácida, pero sin que la lima se coma el resto de los sabores. 

Por último, en la ensaladera o plato individual, disponemos las hojas de lechuga o de escarola bien lavada y escurrida. Encima la mezcla de cítricos y granada. Vertimos el aliño y removemos con suavidad.



Truco:

Para el aliño, podéis sustituir la lima por el zumo de un limón, pero en este caso, poned algo menos, porque si no quedará muy ácido.

Podéis servirlo en una ensaladera o en platos individuales, incluso en cuencos o si sacáis la vajilla de las ocasiones, hay platos especiales para ensalada.

En este caso, la vinagreta es mejor que la pongáis aparte, para que cada uno se sirva a su gusto.

Para la familia mexicana: probad a echarle a la vinagreta un poco de tajín (mezcla de varios chiles en polvo). 



CAPÓN RELLENO DE MANZANA

Ingredientes
1 capón (pollo de granja) 
3 Kg. De manzanas reinetas

Elaboración:

Pelar y cortar las manzanas en trocitos para rellenar el capón y reservar unas cuantas cortadas por la mitad para poner alrededor como decoración.


Salar y pimentar el interior. Rellenar el capón con los trocitos. Tiene que estar bien lleno, no dudes en empujar los trozos bien al fondo y se cierra con hilo de cocina o con unos palillos ensartados.


Frotar el exterior con un poco de aceite de oliva.

Meter al horno precalentado a 180º durante unas dos y media aprox. según el tamaño de capón (unos 3 Kg.).

A media cocción le das la vuelta, y si el capón es grande habrá que darle la vuelta hasta tres veces para que quede bien cocinado. 

No olvides regarlo con su propio jugo muy a menudo (puedes utilizar una inyección grande para ayudarte a recoger el jugo) y sobre todo darle la vuelta a mitad de la cocción.

Si se queda un poco seco, yo lo riego con una copita de licor de manzana, pero le puedes poner el que quieras.

Cuando falte aproximadamente media hora para el final, añadir las manzanas que hemos reservado, cortadas por la mitad o en cuartos si prefieres, poner unos cubitos de mantequilla por encima y regar de vez en cuando.

Una vez que esté bien dorado, para saber si está en su punto, con una aguja fina de punto o con una brocheta le pinchas arriba del muslo. Si sale un líquido rosado aún le falta cocción pero si sale un líquido como de grasita ya está listo. Lo sacas del horno con la bandeja y lo cubres con aluminio o con un paño y dejas reposar de diez a quince minutos.




Trucos:

Es preferible utilizar las manzanas un poco ácidas, pues las golden son más dulzonas, pero es cuestión de gusto.

Para evitar que se os queme la piel en los últimos minutos de la cocción, podéis taparlo con papel de aluminio.

Cuando lo trinchéis, saldrá la compota de la manzana y por otro lado tendréis las manzanas todavía enteras que habréis puesto alrededor, que al mezclarlo con la carne del capón, está buenísimo.

Podéis incluir al relleno frutos secos, como almendras, piñones... pero entonces no sería la receta de mi prima Julisa.

Otra opción es cambiar el capón por pollo (en este caso al ser más pequeño con una hora y media de horno es suficiente) o incluso pularda.


CRAMBLE DE MENBRILLO Y CANELA

Ingredientes para el membrillo
3 membrillos grandes
150 ml de vino
150 gr. de azúcar 
agua
cáscara de limón

Ingredientes para el cramble
150 gr. harina
150 gr. azúcar
125 gr. mantequilla 
1/2 cucharada de canela en polvo

ELABORACIÓN DEL MEMBRILLO

Lavar bien los membrillos para quitarle la pelusilla que pueda traer en la piel. Luego pon los membrillos en una olla, cúbrelos de agua. Añade el vino (de preferencia blanco) y la cáscara de limón. Pon la olla a fuego fuerte y cuando hierva el agua deja a fuego medio-fuerte durante 45-60 minutos. El tiempo dependerá del tamaño de los membrillos (más gordos, más tiempo). Para saber cuando están bien cocidos pincha con un palillo de madera y cuando entre con mucha facilidad estarán listos. 

Una vez cocidos se sacan del agua se escurren bien. Dejarlos que se enfríen para poder manipularlos y entonces pélalos. Quitar el corazón (con las pepitas) y cortar los membrillos a trozos. 

Tanto el agua de cocción, como la piel las puedes reservar para preparar jalea de membrillo o utilizarla en otras recetas.

Coger los trozos de membrillo cocido y pásalos por la batidora, añadiendo poco a poco el azúcar. 

ELABORACIÓN DEL CRUMBLE

Precalentamos el horno a 180º.

En un bol mezclamos la harina, la canela y el azúcar. Añadimos la mantequilla que debe estar en pomada y amasamos bien hasta que obtengamos una consistencia como "migas".

Repartimos el membrillo en el molde o moldes individuales, y por encima la capa de crumble. Horneamos durante 15-20 minutos o hasta que la capa del crumble quede dorada.



Podemos servir acompañado de nata y/o helado de tu sabor favorito. Yo suelo escoger vainilla porque creo que combina muy bien con el membrillo, pero para gustos los colores.




Truco:

Puedes rectificar de azúcar añadiendo, pero ten en cuenta que el crumble ya lleva azúcar, así que la pasta de membrillo es mejor que no esté muy dulce.

Quiero dar las gracias a mi prima Julisa, que me dio la receta del capón relleno de manzanas. Ella lleva 20 años preparándola para Navidad siempre con un éxito rotundo, que no puede ser de otra manera porque es una cocinera excelente.

También me dio la receta principal del crumble que puse en uno de los primeros post, y que yo he ido modificándola, según mis gustos y la ocasión.

Que paséis unas excelentes Fiestas y disfrutéis de la preparación de estos platos para vuestras familias.


domingo, 23 de noviembre de 2014

SPANAKOPITA (PASTEL DE ESPINACAS Y QUESO FETA)

La Spanakopita es un pastel de espinacas y queso feta envuelto en pasta filo.

Original de Grecia, es un plato muy sencillo de hacer, pero a la vez muy vistoso, por lo que si tenéis invitados, como me ocurrió a mi, quedaréis muy bien.

Este sábado pasado venían a mi casa mis amigos Rebeca y Carlos para que pudiera conocer a su hija Livia, una niña risueña y muy sociable. Como Carlos es un gran cocinilla, decidí que tenía que esta vez me tocaba sorprenderle, así que recurrí a mi compañera Carla, otra de mis grandes cocinillas. 

Cuando me dio la receta, no sólo me pareció fácil, sino que era justo lo que necesitaba, para no estar todo el día embrollada con la cocina, porque tenía que limpiar la casa... ja,ja.

Así que, aquí tenéis una receta FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa de la mano de mi amiga Carla.





INGREDIENTES (4 personas)

1 paquete de espinacas frescas (500 gr.)
1 cebolla mediana
1 paquete de queso feta (200 gr.)
4 huevos
1 paquete de pasta filo
sal y pimienta al gusto

ELABORACIÓN

Sofreír la cebolla muy picada. Cuando se vaya poniendo blanda y de color dorado, añadir las espinacas crudas. Utilizad una sartén grande, porque aunque luego las espinacas se quedan en nada, al principio abultan mucho.
Cuando hayan perdido el agua y estén tiernas, se retiran del fuego. No hay que añadir sal por ahora, porque el queso feta ya está bastante salado.

Id precalentando el horno a 180º. Mientras tanto, batir los huevos tras lo cual añadir el queso cortado en trozos pequeños. 

Una vez bien mezclado el queso y los huevos, incorporar las espinacas y cebollas y batir para que se mezclen bien. Ahora es el momento de rectificar de sal y pimienta.

En una fuente de horno, pintar el fondo con aceite e ir poniendo capas de filo (la mitad del paquete). Según vas incorporando las capas, hay que ir untando de aceite cada una de ellas. Como la pasta filo se seca enseguida, tened la precaución de poner un trapo húmedo en las que aún no habéis untado de aceite.
Cuando has puesto todas, añades el relleno y cierras los laterales. 
Hacemos lo mismo con las capas de pasta restantes. Recortar lo que sobre o remeterlas por dentro, para que quede por encima una especie de tapa.

Meter la fuente en el horno unos 20 minutos o hasta que al pinchar salga limpio.

Trucos:

Según como queráis la consistencia del relleno, podéis batir las espinacas y la cebolla o bien introducirlas en el batido de queso y huevo. En este último caso, recordad que os encontraréis los trozos. 
A mi en lo personal, me gusta batirlos un poco pero sin que se haga un puré.

Cuidado con la sal. El queso feta suele estar muy salado. Yo lo compré en una quesería del mercado de la Paz, en Madrid, y estaba espectacular. 

Como os decía, la pasta filo es muy delicada, y en seguida se seca. Es importante que la manejéis con cuidado para no romperla y que tengáis la precaución de colocar un paño húmedo por encima de las que no estáis usando, o se os romperán.