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viernes, 20 de marzo de 2015

TORRIJAS AL HORNO

En breve estaremos en Semana Santa y si hay un postre que defina esta época son las Torrijas.

Supongo que si las comiera durante todo el año, me aburriría de ellas, pero como me pasa con todos los platos que se hacen para una época concreta, me encantan.

El año pasado aprendí a hacerlas al horno y os garantizo que salen tan buenas como las clásicas fritas. Además de ser menos calóricas, nos quitamos la parte más engorrosa de hacerlas, que es freírlas, con la que se lía.



Ingredientes:

- 1 barra de pan
- 1 litro leche
- 200 gr. azúcar 
- 4 huevos
- piel de un limón o naranja
- 1 rama de canela
- 2 cucharaditas de canela en polvo

Elaboración:

En un cazo hervimos la leche con el azúcar, la piel de un limón o naranja y la rama de canela. Una vez que comience a hervir la retiramos el fuego y la dejamos reposar por unos cinco minutos para que vaya tomando todos los aromas.

Cortamos el pan en rebanas de un centímetro aproximadamente. Es ideal el pan que venden en estas fechas para hacer torrijas, pero os vale igualmente una barra de pan del día anterior, mejor que esté un poco durita.

En una bandeja o fuente, vamos poniendo las rebanadas de pan y añadimos la leche infusionada,  más bien tibia, y dejamos que se vaya empapando con la leche.

Batimos los huevos y pintamos las rebanadas, las metemos en el horno en una bandeja con el grill al máximo (unos 200-220º) hasta que se doren, aproximadamente unos 5 minutos.

Si no se han dorado por debajo, podemos darles la vuelta.

Dejamos enfriar, y rebozamos con la mezcla de azúcar y canela.




Trucos:

Si utilizáis pan normal, tendréis que dejar un poco más de tiempo el pan con la leche, pues suele tardar más en empaparse.

Cuando peléis el limón o la naranja, acordaros de hacerlo lo más fino posible, pues lo blanco amarga. Para ello, utilizad un pelador, que será más fácil.




jueves, 19 de marzo de 2015

SOPA DE CEBOLLA


En estos días fríos que el invierno nos recuerda que todavía no ha terminado, me apetece tomar calditos, sopas y purés. Una receta FRD, Fácil, Rápida y Deliciosa es la sopa de cebolla, y además barata.
Animaros a hacerla, porque una vez preparada, no encontraréis la cebolla en ninguna parte, salvo en un sutil sabor, que combinado con el huevo y el pan, va a gustar a todos.



Ingredientes (para dos personas):

- 2 Huevos
- 2 cebollas
- 1 litro de caldo de verdura o de ave
- 1 hueso de jamón 
- pan del día anterior
- laurel
- Tomillo
- Sal
- Pimienta

Elaboración:

Cortamos la cebolla en juliana y la ponemos a pochar en un poco de aceite a fuego fuerte para que se tueste bien. La salamos para que sude. Tapamos y dejamos cocer unos minutos.

Una vez pochada que haya tomado un color oscuro, la ponemos al horno a 180/200º durante unos 20 minutos, para que se caramelice.

Aprovechamos el horno para tostar pan del día anterior. Para ello, cortamos el pan en láminas finas y lo horneamos unos cinco minutos.

El caldo de verdura o ave, lo ponemos a calentar con un poco de tomillo, el laurel y un hueso de jamón, que añadirá sabor a nuestro caldo. A veces la hago sin el hueso de jamón y también sabe rica, aunque el sabor es más suave.

Una vez horneada la cebolla, la añadimos al caldo para que se infusione unos 10/15 minutos.

Mientras cocemos los huevos en agua hirviendo por 4-5 minutos, pues los queremos poché, es decir que la clara se cueza pero la yema quede líquida. Se ponen en agua fría para parar la cocción. 

Colamos el caldo que estará oscuro y ya tenemos listo todo para emplatar.

Emplatado:

Pelamos el huevo duro y lo abrimos poniéndolo en un plato hondo. Añadimos sal y pimienta. Ponemos el pan tostado haciendo una torre. Añadimos el caldo colado de la cebolla. 



Nota:

Esta receta la vi en Canal Cocina en el programa "recetas por 5 minutos", pero en mi casa es un clásico de hace tiempo. El emplatado que he utilizado es el del Programa, porque en mi casa se hacía con el pan cortado en picatoste y frito en vez de horneado. El huevo se dejaba cocer en el propio caldo, y quedaba muy parecida a una sopa castellana. 

domingo, 8 de febrero de 2015

Galette de coeur

Para San Valentín, no me sentía muy inspirada, hasta que mi prima Julisa me dio una buena idea. ¿Por qué no transformar la famosa Galette des Rois en una Galette de Coeur?

Y aquí tenéis el resultado:



Antes de la receta para los que no lo sepáis, os voy a contar qué eso de la "galette des rois".

Es un típico dulce que se come para el día de reyes. Como nuestro roscón, pero a lo francés.
Dentro de la galette ponen un haba, aunque ahora lo sustituyen por una figurita de porcelana y a quien le toca, es el rey de la casa. Las madres que hacían este pastel, también hacían una corona de papel.

En cualquier caso, es un dulce muy francés, es decir: mucha mantequilla, pero está buenísimo y el relleno es muy dulce, una crema de almendras, que se parece mucho al mazapán.

Así que, inspirada por mi prima, en lugar de la forma tradicional, opté por el corazón.



Para ello, nada más fácil, que hacer una plantilla dibujando un corazón en un papel y recortándolo. La puse sobre la plancha de hojaldre y con la ayuda de la punta de un cuchillo dibujé el corazón. Lo mismo para la otra plancha teniendo cuidado de que luego encajaran. 

Y el último toque fue sustituir el haba por una figura de cristal con forma de corazón que tenía de decoración, pero que se puede comprar fácilmente y más por estas fechas. La envolví en papel de plata y la introduje en el pastel, para que cuando la encontrara mi amor, coronarlo como rey de mi corazón. Romántico, eh?

Pero dejémonos de bla, bla, bla, y vayamos a la receta.

Ingredientes:

2 placas de hojaldre (de mantequilla) 

100 gr. de azúcar
125 gr. de mantequilla en pomada
125 gr. de almendra molida
2 huevos + 1 yema para dorar
1 C/s de Ron (cucharada sopera) optativo
1 sorpresa en forma de corazón

Preparación:


Trabajar la mantequilla en pomada con el azúcar hasta que la mezcla sea bien homogénea y un poco espumosa.


Añadir las almendras molidas. Una vez mezcladas, incorporamos los 2 huevos: primero uno. Cuando esté bien ligado, el otro. 

A continuación, añadimos el ron y mezclamos bien. Por cierto, que en esta ocasión no tenía ron, y lo he sustituido por tequila, "Viva México".

Ahora vamos a por la preparación de la masa:

Precalentamos el horno a 200 gr. 


Sobre la placa del horno colocar una lámina de hojaldre dejando debajo el papel de cocción que viene con el paquete para que no se pegue.

Aplicamos nuestra plantilla en forma de corazón y con un cuchillo afilado vamos señalando para dar forma. Quitamos la plantilla y ya podemos marcar con el cuchillo para recortar el hojaladre.

Hacemos lo mismo con la segunda placa que nos servirá de tapa. Cuidad de que la forma se ajuste.

En los bordes de las láminas de hojaldre, untamos un poco de la yema de huevo diluida en agua, como una cucharada sopera. Esto nos ayudará a sellar el corazón. 

En la placa que tenemos sobre la bandeja del horno, ponemos en el centro la mezcla y repartimos por toda la superficie dejando libre los 2 cm del borde.

Colocamos la sorpresa y "amorosamente" recubrir con la otra placa de hojaldre. Soldamos los bordes con los dedos, haciendo una especie de dobladillo y aplastamos suavemente con un tenedor. 


Con la punta del cuchillo cuadrillar pero sin calar para que no se hinche demasiado el hojaldre, aunque yo he optado por pinchar con el tenedor pero sin llegar a calar para que no se salga el relleno.

Pintar por todas partes con la yema de huevo diluida con un poquito de agua fría.


Meter en el horno 20 minutos aproximadamente. Cuando la galette esté dorada, sacar y servir templada. Acompañada de un buen cava, será la mejor forma de celebrar el amor.



Trucos:

Es muy importante sellar bien el hojaldre para que no se salga el relleno. Igualmente, no pongáis mucho, porque si no, reventará el hojaldre y se saldrá. Lo digo por experiencia.

Hay que comerlo tibio, así que si por un milagro porque está buenísimo, os quedara algo, podéis recalentarlo en el horno. De otra manera se queda tieso como un mazacote.





domingo, 25 de enero de 2015

SALTEADO DE SETAS CON HUEVO ESCALFADO

Las setas me gustan de cualquier manera. Basta saltearlas con un poquito de aceite, sal y pimienta, para que sea el perfecto acompañamiento.

Pero si añadimos un huevo escalfado con algo más, ya lo subimos a categoría de plato principal.

En menos de 15 minutos, tenemos una receta FRD, Fácil, Rápida y Deliciosa. 





INGREDIENTES para 4 personas

800 gr. de setas 
4 huevos
1 o 2 chalotas (se puede sustituir por cebolla)
aceite de oliva virgen
vino blanco
sal y pimienta
vinagre

Elaboración

Pelar y cortar la chalota en trozos pequeños.

Limpiamos y laminamos las setas. Este plato admite muchos tipos de setas, aunque yo prefiero hacerlos con las de tipo shitake o bien las girola, champiñones portobello... que son las que más fácilmente puedes encontrar en los super en bandejas.

Salteamos la chalota en una sartén con 5 o 6 cucharadas soperas de aceite. Cuando tome un color amarillo añadimos las setas, salpimentar y dejar hacer unos minutos a fuego suave.

Rociamos con unas gotas de vino y dejamos evaporar. Retiramos.

Escaldamos los huevos en una sartén profunda o cazo con agua hirviendo, unas gotas de vinagre y sal.

Disponemos en el plato las setas y colocamos encima el huevo escalfado. Echamos un poquito de pimienta y un poco de aceite crudo por encima.




Trucos

Para limpiar las setas no hay que ponerlas debajo del grifo porque absorben el líquido y esto afectará a la hora de cocinarlas. 

Lo mejor es utilizar una brocha para eliminar los restos de tierra o suciedad que pudiera quedar. Si están muy sucias porque son silvestres, puedes utilizar un trapo limpio o bien un trozo de papel de cocina absorbente mojado en un poco de agua. Pasamos el papel por la seta con cuidado y vamos limpiándola. Con otro trapo o papel las secamos.
También quitamos el tallo. Pero no lo tires, pues dará sabor a tu próximo caldo de verduras, por ejemplo.

Al ser muy porosas, es mejor cocinarlas con aceite y añadir vino o caldo, que les aporta mucho sabor.

También por esto mismo, no hay que cocinarlas con fuego muy fuerte, pues no darás tiempo a que suelten las enzimas que proporcionan su sabor ni tampoco a que absorban los sabores del vino o del caldo que hemos añadido.

En cuanto al huevo escalfado, cuando lo echas en el agua parece que se va a deshacer, pero no tengas miedo, que según pasa el tiempo la clara se va haciendo y el aspecto mejora.

En todo caso, recuerda que escalfar un huevo no consiste en echar el huevo al agua hirviendo y ya está. No debemos echarlo de golpe, por lo que podemos ayudarnos con un cuenco. Una vez que el agua hierva, apartamos el cazo del fuego y primero metemos el cuenco con el huevo en el agua dejando que éste se deslice ligeramente dentro de la cazuela.

Seguidamente, tapamos el cazo que habíamos dejado fuera del fuego. Dejamos cocer durante 3 minutos que será suficiente para que la clara se cuaje y la yema quede líquida.

Otra forma de hacerlos, es poniendo el huevo dentro de una bolsita de plástico cerrado que echamos en el agua hirviendo. Pero a mi me parece más sencillo el primero y no se me desparrama cuando lo saco. Pero que cada uno elija la que más le guste.



domingo, 11 de enero de 2015

SECRETO CON SALSA DE MEBRILLO

Esta vez os voy a presentar un plato creado por mí desde el principio al final y del que me siento muy orgullosa, porque además de fácil, está buenísimo.



Hasta hace bien poco, el secreto era un "secreto" bien guardado y no era fácil de conseguir.


Se trata de una parte del cerdo que se encuentra en lo que sería la axila. Su carne tiene un veteado blanco donde se acumula la grasa que lo hace excepcionalmente exquisito.


Junto a la presa (que se obtiene de lo que sería el hombro), es una de las partes del cerdo que más me gustan. Pero tienes que asegurarte de que se trata de cerdo ibérico, pues al tener un alto contenido en grasa intermuscular, es más saludable que de la del cerdo blanco.

Ahora podemos encontrarlos fácilmente, aunque su auge ha implicado también que se encarezca, pues de cada animal apenas se extraerían dos piezas de unos 500 gr.

En todo caso, tanto la una como la otra, son muy fáciles de preparar y admiten todo tipo de cocción: a la parrilla, barbacoa, asadas, al horno...

Aunque a mi la que más me gusta es al horno, quizás porque la primera vez que la probé fue en Portugal hace ya varios años, y fue precisamente al horno con verduras, que aún recuerdo cómo se deshacían en la boca...

En esta ocasión, tenía un par de piezas congeladas, que me quedaron de una anterior comida en las que la hicimos en la parrilla únicamente con un toque de sal gorda y tomillo.

Pero esta vez me sentía inspirada. Me había quedado caldo de la última vez que hice carne de membrillo y pensé que le iría de maravilla el toque dulce y cítrico de éste.

Así que espero que os guste tanto como a nosotros mi receta de Secreto con reducción de salsa de membrillo al vino tinto.


Ingredientes

2 piezas de secreto
200 ml. de agua de membrillo
2 cucharadas de carne de membrillo
1 vaso de vino tinto (50 ml. aproximadamente)
Aceite de oliva
Tomillo
Sal
Pimienta


Preparación

Precalentamos el horno a 180º.

Mezclamos en un bol un poco de aceite de oliva, con tomillo, sal y pimienta. Echamos esta mezcla en los secretos, para que se engrase bien, haciendo unos pequeños cortes en la carne para facilitar que se introduzca los sabores.

En una fuente colocamos las piezas, regamos con parte del agua de membrillo, pero sin que cubra y metemos en el horno previamente calentado a 180º.

Es una carne que tarda poco en estar lista por lo que hay que estar pendiente de regarla con más agua de membrillo para que no se seque.

Mientras tanto, en un cazo pequeño, echamos el vino tinto y mezclamos con la carne de mebrillo y dejamos que vaya reduciendo, moviendo la mezcla de vez en cuando a fuego lento.

Veréis que va tomando un tono morado oscuro, según va reduciendo, hasta que tengáis una consistencia untuosa, pero no muy espesa, para que podías servirla como salsa.

Cuando vemos que la carne está ya echa a vuestro gusto, sacamos la carne del horno. 

Para emplatar, podéis echar la salsa por encima, presentar en una salsera para que cada cuál se eche lo que quiera, o bien, como yo a un lado.


Acompañada de patatas o verdura, es el plato ideal. Yo añadí unas patatas estilo rusti que también van al horno e hice a la vez que la carne.





domingo, 28 de diciembre de 2014

BAYONESAS DE CABELLO DE ANGEL

Hacía tiempo que no comía bayonesas o cortadillos como las llaman en Andalucía. Es uno de los bollos que me recuerdan a mi infancia,  a las meriendas de las tardes en casa cuando hacía frío. 

Hace poco me regalaron una calabaza de cabello de ángel. Por lo que, cuando ya tuve preparado el dulce, hablé con mi hermana Maribel, que es pastelera, para que me dijera cómo hacerlas.

Era tan fácil que en cuanto he tenido una tarde libre, me he puesto manos a la obra.

Así que, os dejo con mi receta FRD de esta semana: Fácil, Rápido y Deliciosa.




Para el cabello de ángel

Ingredientes

500 gr. calabaza
500 gr. de Azúcar
1 Raja de canela
1 limón (zumo)


Elaboración del cabello de ángel

Necesitaremos una calabaza para cabello de ángel. Es un tipo de calabaza que se utiliza para hacer este dulce. Yo utilicé media calabaza, unos 500 gr. una vez deshilachado (la pulpa) y conseguí más o menos la mitad en cabello de ángel.



Como la calabaza es muy dura, la metemos en el horno unos 20 minutos para que se ablandara y poder partirla con comodidad y sin dejarnos un dedo en el intento.

Una vez enfriada, la partimos en pedazos pequeños para poder manipularla bien y la metemos en una olla con agua a cocer hasta que la pulpa se ablande.

Escurrimos, la dejamos enfriar y con ayuda de un tenedor sacamos la carne, retirando las semillas. Irá saliendo en forma de hebras que juntamos con la pulpa para volver a cocerla, añadiendo la canela, el azúcar y el zumo del limón.

La proporción de pulpa y azúcar es el mismo peso, pero si te gusta menos dulce, puedes poner menos azúcar (yo añadí 300 gr.).

Hay que ir moviendo constantemente para evitar que se pegue. No hay que agregar en esta segunda cocción ningún líquido aparte del zumo del limón, pues queremos que vaya evaporándose el propio líquido de la calabaza, para que vaya reduciendo hasta que se vea el fondo de la olla o cazo.



Una vez lista, podremos guardarla en frascos previamente esterilizados. Para ello, basta con introducir los tarros en una olla con agua y dejar hervir unos diez minutos. Retirar el agua y dejarlos secar al aire colocándoles boca abajo en un paño limpio. Igual con las tapas.

Para que no se golpeen los tarros y se puedan romper cuando hierva el agua, se pueden envolver en paños limpios.

Para envasar, se rellenan los tarros en caliente, cerramos el frasco y los colocamos boca abajo. A medida que se vayan enfriando se hará el vacío.

Como es pesado de hacer, es mejor hacerlo de una tanda, y guardarlos en los frascos, que se conservan así por todo un año.


Para las bayonesas

Ingredientes

100 gr. de cabello de ángel
1 lámina de hojaldre
1 huevo

Elaboración de las bayonesas

Estiramos bien la lámina de hojaldre con el rodillo. Cortamos en cuadrados del tamaño que más nos guste.

Montamos en la bandeja del horno la mitad de los cuadrados dejando un espacio entre ellos, pues cuando vayan cogiendo temperatura, la masa aumentará de tamaño.

En cada cuadrado extendemos el cabello de ángel  teniendo cuidado de que no se salga por los bordes.

Ponemos encima de cada cuadro el resto a modo de tapa. Con un tenedor aplastamos los lados para sellar los cuadrados y pinchamos varias veces la capa de encima para evitar que suba demasiado.



Pintamos con huevo batido y metemos la bandeja en el horno pre-calentado a 180º durante unos 15 minutos o hasta que estén dorados.

Si queréis decorarlas podéis añadir unas láminas de almendra y azúcar glass por encima antes de meterlas en el horno, pero yo las prefiero sin ello porque es como las comía cuando era pequeña.











jueves, 18 de diciembre de 2014

TARTALETAS DE ATUN CON PIMIENTO ROJO

Con motivo de las Navidades, invité a mis hermanas y sobrinas a mi casa. Fue una buena excusa para juntamos las mujeres de la familia alrededor de una mesa llena de comida rica.

Como se trataba de disfrutar relajadas de la mutua compañía, preparé un menú sencillo a base de varios aperitivos, entre ellos estas tartaletas, y de segundo, unas alitas de pollo al tequila acompañadas de ensalada de cítricos que ya pondré en otra entrada.

Buscaba un aperitivo sencillo, que me quitara poco tiempo y que también pudieran comer las "exquisitas" de mis sobrinas que ponen pegas a todo. Creo haberlo conseguido.

Así que ahí os va esta receta FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa.

INGREDIENTES

12 Tartaletas 
1 lata de atún 
1 lata pimiento rojo
2 cucharada de Mayonesa
1 cucharada de queso de untar tipo filadelfia
1 cucharadita de Mostaza

ELABORACIÓN

Las tartaletas las compré ya hechas y el atún puede ser natural o en aceite.

Escurrimos el atún porque si no, os quedará muy líquido. 

Lo mezclamos con un pimiento rojo y lo pasamos por la turmix o batidora. 

Añadimos dos cucharadas de mayonesa y una cucharada de queso de untar junto con una cucharita de mostaza. Batimos bien para que todos los ingredientes queden bien integrados. A partir de ahí vamos rectificando sabor. Si os queda muy espeso añades mayonesa y si está muy ligera, queso de untar.

Con la ayuda de una manga pastelera, rellenamos las tartaletas. Si no tenéis la manga, podéis utilizar una cucharilla. 

Como adorno cortamos un pimiento rojo en cudraditos, o de salmón, o ponéis un trocito de aceituna negra... imaginación al poder, pero intentad buscar algo que le dé color para que se vea más vistoso.

Y ya tenemos las tartaletas.