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domingo, 24 de enero de 2016

Pollo especiado con nidos de patata

El pollo asado y las patatas son un matrimonio perfecto. Pero si añadimos un poco de imaginación, podemos tener un plato espectacular, barato y sencillo de preparar.

Llevo mucho tiempo sin escribir pero durante este tiempo no he dejado de probar nuevas recetas.

Inspirándome en grandes cocineros como son Rachel Khoo, Bill Granger y Gordon Ransay, he mezclado algunas de sus recetas publicadas en Canal Cocina y echándole un poco de imaginación, he adaptado éstas a mis gustos, que espero que también sean los vuestros.

Os presento una nueva una receta FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa para que no dejéis indiferentes a nadie.


Pollo especiado al horno

Ingredientes para dos personas:

2 muslos de pollo
2 dientes de ajo
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de pimentón picante (paprika)
1 limón
1 cebolla
cilantro picado
aceite de oliva
sal
pimienta

Elaboración

En un mortero majar los dientes de ajo cortados en trozos lo más pequeños posibles. Cuando estén machacados, agregamos comino, pimentón y salpimentamos. Yo he añadido un poco de salsa de chile chipotle para darle un toque picante. Mezclamos bien, añadimos aceite de oliva hasta formar una pasta.

Untamos el pollo incluso por debajo de la piel con la pasta que hemos formado y reservamos mínimo una hora para que la carne vaya absorviendo el sabor de los ingredientes. Incluso podemos dejarlo marinado desde el la noche anterior en la nevera y quedará muy jugoso.

Pasado el tiempo, colocamos los muslos en una fuente para horno, a la que añadimos un limón cortado en trozos grandes y la cebolla también así cortada. Si no hacemos los nidos de patata, la podemos añadir ahora cortada en gajos.

Por último un toque de hierbas, en este caso cilantro picado por encima del pollo.

Lo metemos al horno precalentado a 180º por unos 30 -40 minutos o hasta que el pollo esté dorado.



Trucos:

En la salsa para marinar el pollo, he mezclado varias recetas de Gordon Ramsey así como de Bill Granger, utilizando los ingredientes que me gustaban más, pero probad a utilizar los vuestros: tomillo o romero en lugar de cilantro, añadir un chile picado si queréis que esté picante... pero siempre utilizad un buen aceite de oliva virgen.

Nidos de patata

Ingredientes para 4/6 nidos

1 patata
1 cebolla
1 puerro
1 diente de ajo
2 lonchas de jamón york
1 cuña de queso manchego curado (unos 100 gr.)
1/2 vaso de caldo de pollo
Aceite de oliva  


Elaboración

Pelamos las patatas y las cortamos con una mandolina en finos bastones.

La cebolla la picamos en juliana muy fina. Limpiamos el puerro y cortamos la parte blanca en tiras finas. Picamos el ajo y ponemos a pochar juntos en una sartén con un poco de aceite de oliva.

Mientras cortamos el jamón york en cubos pequeños y agregamos cuando el sofrito ya casi esté. 

Incorporamos el caldo de pollo y dejamos a fuego bajo hasta que reduzca.

Entretanto, cortamos el queso en pequeños cubos.

Cuando el caldo haya reducido, mezclamos en un bol el sofrito con las patatas y removemos bien.

Los moldes, previamente engrasados, los rellenamos hasta la mitad con la mezcla, añadimos los tacos de queso y terminamos de tapar con el resto, de tal manera que el queso se quede a la mitad del molde más o menos.

Precalentamos el horno a 180º y horneamos por unos 15 minutos.

Si queréis darle un aire algo más sofisticado, probad a poner un huevo de codorniz en cada molde cuando ya vayáis a sacarlo, lo justo para que se cueza el huevo (aproximadamente 2-3 minutos en el horno).




Trucos:

Nos regalaron estas Navidades un paté de boletus con trufa, así que en los nidos añadí media cucharita en cada uno de ellos que junto con el huevo de codorniz le dió un sabor muy rico.

Como moldes he utilizado una bandeja para hacer magdalenas como este:



Esta receta está inspirada en los nidos que preparó en uno sus programas Rachel Khoo, que utiliza mantequilla en lugar de aceite de oliva, imagino que porque está en París. Yo los he hecho de ambas formas, pero me gustán más con el aceite de oliva, supongo que porque estoy más acostumbrada a su sabor.

El queso que Rachel Khoo utilizaba en su receta era Reblonchon, y según ella admite también brie o camemnbert. Yo he españolizado algo la receta y cuando la cocino siempre ha sido con un buen queso manchego de sabor fuerte y algo aceitado, dando un resultado espectacular.

También en la receta original, Rachel utiliza tocino ahumado, pero yo quería potenciar el sabor del queso y del resto de los ingredientes, por lo que opté por el jamón ahumado o york. Aún no lo he probado, pero creo que unos taquitos de jamón serrano podría ser buena elección.

A las patatas cortadas en bastones muy finos, las paso antes durante un par de minutos a máxima potencia por el microhondas. Así consigo que no me queden duras o a medio cocer en el horno. 








 

martes, 15 de diciembre de 2015

Brochetas de Fiesta

Otra año más se nos echan las Fiestas encima y ya estamos como locos buscando recetas nuevas para sorprender a la familia.

En años anteriores elegí canapés, tartaletas, cucharillas... y este año he optado por las brochetas porque me parecen un recurso sencillo y vistoso.

Así que os dejo una fórmula FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa para preparar los aperitivos de las comidas y cenas de Navidad.





Ingredientes:

1 paquete de salmón (aprox. 200 gr.)
1 manzana 
1 mango
queso mozzarella 
queso tierno

Elaboración brochetas de salmón, queso y manzana

Tan fácil como cortar en cuadraditos el salmón, el queso mozzarella y pelar la manzana, cortándola también en cuadrados.
Insertáis en la brocheta la manzana, el salmón y el queso. Colocáis en el plato y a servir.



Otra versión exactamente igual, pero añadiendo queso semicurado para los pinchos más largos. 


Elaboración brochetas de salmón, queso y mango

Exactamente igual que las anteriores pero cambiando la manzana por el mango. 


Trucos:

Podéis añadir un poco de salsa de soja en un cuenco para que el comensal que quiera pueda mojarlo en la salsa. O bien aderezarlo justo antes de servir con un poco de vinagre balsámico de módena o de manzana para potenciar el sabor, pero sin pasaros para que no gotee...

He propuesto esta combinación, pero lo bueno de las brochetas es que admite casi todo. Por ejemplo, sustituir la fruta por tomates cherry; utilizar diferentes quesos... ahora sí que imaginación al poder.


sábado, 28 de noviembre de 2015

Bizcocho de chocolate y platano

¿Tenéis un par de plátanos maduros y os da pena tirarlos? ¿Os gusta el chocolate? Si respondéis sí a las dos preguntas tengo la solución: Un bizcocho de chocolate y plátano FRD: Fácil, Rápido y Delicioso.


Ingredientes 

2 huevos
2 plátanos maduros
1 yogurt natural (125 gr.)
2 vasos de azúcar (250 gr.)
1 sobre levadura en polvo
3 vasos de harina (375 gr.)
30 gr. de chocolate puro en polvo
1 vaso de aceite (125 gr.)
1 poquito de sal

Cobertura de chocolate:
100 gr. de chocolate puro para cobertura (mínimo 75%)
100 ml. nata para montar
50 gr. mantequilla

Elaboración

Machacas los plátanos maduros con un tenedor hasta obtener una pasta. 

En un bol añades los huevos y vas batiéndolos uno a uno. A continuación el azúcar y mezclas bien. Sigues con yogurt, la harina tamizada con la levadura, la pizca de sal y el chocolate en polvo. Añadimos el puré de plátano.

Por último, incorporamos el aceite y se bate todo muy bien.

Pasamos la mezcla al molde para bizcocho elegido y lo introducimos en el horno precalentado a 180 gr durante unos 45 minutos.

Como en todos los bizcochos, es importante no abrir el horno hasta que haya subido y para saber si está basta con pincharlo con un pincho fino y si sale limpio, lo tenemos preparado.

Para la cobertura de chocolate: ponemos a calentar la nata y antes de que hierva la sacamos del fuego, añadimos el chocolate en trozos juntos a la mantequilla en pomada y mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea.

Con una espátula cubrimos la tarta una vez enfriada y decoramos.



Trucos:

Yo utilizo el mismo vaso del yogurt como medida para el resto de los ingredientes.

Esta receta os puede servir para otros bizcochos sólo hay que sustituir los plátanos por un huevo más. 

Si queréis que aún sepa más a plátano, el yogurt puede ser de este sabor.

También acepta bien que añadamos nueces, pasas...

Otra opción para los más golosos es que cortéis la tarta en dos y cubráis una parte con nocilla. En este caso os recomiendo que pongáis un poco menos de azúcar, como un vaso y medio, porque si no sale muy muy dulce...


domingo, 22 de noviembre de 2015

Bacalao a la mantequilla de trufa

Cuando estuvimos en el lago Constanza este verano pasado, en un pequeño mercado vimos a unos italianos en un puesto vendiendo productos elaborados a partir de la trufa negra, desde salchichones, panes, aceite.... Nosotros decidimos comprar mantequilla de trufa y la he utilizado varias veces en diferentes platos, pero el resultado en este es de los que más me ha gustado.

Al utilizar mantequilla en lugar de aceite de oliva conseguimos una textura más untuosa pues ha combinado muy bien con la propia gelatina que suelta el pescado al calentarse lentamente en el horno y por otra parte, la trufa le ha añadido un sabor potente pero a la vez ha suavizado la salmuera del bacalao.

Con las patatas que he añadido de acompañamiento, ha ocurrido algo parecido, pues la trufa ha conseguido aportar todo su aroma y sabor a estas patatas que de por sí son algo sosas.

Así que, una vez más, una receta FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa.


Ingredientes para dos personas

400 gr. de bacalao desalado (tres lomos)
50 gr. de mantequilla
50 gr. mantequilla de trufa
500 gr. patata pequeña de guarnición
1 lata de champiñones laminados (100 gr.)
1/2 cebolla
queso rallado (parmesado, manchego semicurado...)
sal
pimienta

Elaboración

Las patatas las vamos a hacer al vapor en el propio microondas, por lo que bastará con lavarlas bien, las envolvemos en plástico film especial para la cocina y las metemos en el microondas en una fuente colocándolas en hilera algo separadas y con un poquito de agua en el fondo para que se haga vapor. Dependiendo de la potencia de vuestro micro serán de 8 a 15 minutos. Para comprobar que están en su punto, basta con empujar un poco con el extremo de una cucharas y si ceden ya las tienes. Aquí, no pincho con el tenedor para no romper el plástico por si aún no están listas.

Otra forma más tradicional que podéis utilizar, es cociéndolas en una cazuela con agua hirviendo y un poco de sal. Se  tarda de 15 a 20 minutos desde que el agua hierve.

Y por último, venden bolsas con las patatas ya cocidas y peladas. Que es otra buena opción para aquellos que no tenemos mucho tiempo.

Vamos a preparar la guarnición que acompaña a las patatas, para lo que vamos a utilizar la cebolla cortada en juliana. La dejamos pochar a fuego medio y cuando tome color amarillo, añadimos los champiñones laminados. Si podéis utilizar champiñones frescos o incluso setas, queda de lujo. Tienen que quedar algo duritos porque luego van al horno.

En una bandeja para el horno engrasada con un poquito de mantequilla, ponemos de fondo la cebolla con los champiñones, a modo de cama.

En 25 gr. de mantequilla diluida añadimos 25 gr. de mantequilla de trufa y mezclamos bien. Para derretir la mantequilla podéis utilizar el micro, con unos 20 segundos será suficiente.

En la bandeja que tenemos preparada, colocamos las patatas y echamos por encima la mantequilla diluida repartiéndola bien ayudándonos de una brocha. Salpimentamos y echamos por encima el queso rayado para gratinar.



Para el bacalao, utilizamos los lomos desalados. Yo he escogido dos grandes y el tercero lo he cortado en dos para repartirlo a cada uno de los comensales.

En otra bandeja para horno engrasada con mantequilla colocamos los lomos con la piel hacia abajo y preparamos de nuevo la mantequilla como antes. La repartimos bien por los lomos y por último salpimentamos.

Ponemos ambas bandejas en el horno precalentado a 180 gr. y en unos 10 -12 minutos lo tenemos.


Trucos:

La mantequilla de trufa no es tan difícil de conseguir, pues yo la he visto en tiendas gourmet y en algunos mercados navideños. Pero si no la conseguís, podéis hacer este mismo plato pero utilizando sólo mantequilla normal y os saldrá también estupendo o bien con un poco de aceite de oliva.

La primera vez que hice la receta, me emocioné con la mantequilla de trufa y salió muy fuerte, por eso ahora la diluyo en mantequilla normal. 

Acordaros de que el bacalao sea desalado, que ya podéis comprar así o bien tendréis que hacerlo vosotros. Es fácil aunque algo engorroso.

Para desalar el bacalo tenéis que quitar la sal lavándolo con cuidado en el grifo bajo el chorro de agua fría. En un recipiente lleno de agua fría introduces el bacalao y a la nevera por unas 12 horas. Cambias el agua y otras 12 horas. Y así por tres días. En total 3 días pendiente del bacalao y 6 cambios de agua... bufff.

Por último, quiero dar las gracias a Ricard de la bodega Rimarts por su recomendación y por su excelente cava Rosae que hemos probado con esta receta y emparejan a las mil maravillas. Es un cava muy especial, con un aroma ahumado que sorprende pero que te engancha. Nada que ver con los cavas tradicionales. Definitivamente, es para los más atrevidos pero merece la pena ser valiente.



Si queréis saber más de esta bodega y sus grandes cavas, os dejo el enlace:

http://www.rimarts.net/es/






lunes, 2 de noviembre de 2015

Pollo a la cerveza

El pollo a la cerveza es de las primeras recetas que me atreví a hacer solita y de las primeras que hice mía, es decir, que modifiqué a mi gusto.

Así que, aunque haya muchas versiones, esta es "mi versión" de la que me siento muy orgullosa porque siempre ha sido un éxito seguro, además de FRD: Fácil, Rápida y Deliciosa... 

Por cierto, es apta para todos, incluidos niños y embarazadas, porque el alcohol de la cerveza se evapora al cocinar, pero si os queréis quedar tranquilos, también la he preparado con cerveza sin alcohol, aunque fue porque no tenía otra.



Ingredientes para 4 personas

1 muslo y 1 contramuslo por persona
1 pimiento verde italiano
1 puerro
1 cebolla
2 cabezas de ajo
1 tomate
2 patatas medianas
1 bote/botella de cerveza (33cl) 
sal y pimienta
1 hoja de laurel
aceite

Elaboración


Pedimos al pollero que nos corte los muslos y contramuslos en trozos porque así nos facilitará luego el repartirlos y quedan más jugosos.

Los bañamos con un chorrito de aceite y salpimentamos. Reservamos.

Cortamos la cebolla en trozos pequeños. A mi me gusta mucho su sabor, pero no me gusta encontrármela, así que la pico mucho. Lo mismo con el puerro.

Ponemos una cacerola con un poquito de aceite y añadimos la  cebolla y el puerro, para que se vayan haciendo a fuego medio.

Limpiamos el pimiento, quitamos el pedúnculo así como las semillas y nervios, cortamos en trocitos. 

Cuando la cebolla vaya cogiendo color, añadimos el pimiento.

Con el tomate, lo pelamos, quitamos las semillas y lo cortamos también en trozos pequeños. 

Mientras el pimiento se irá poniendo blandito, así que añadimos el tomate y dejamos que sofría a fuego lento, para que los aromas y sabores vayan tomando cuerpo.

Cuando las verduras estén ya blanditas y el tomate se haya incorporado, subimos el fuego y añadimos el pollo que se irá friendo pero sólo para sellarlo.

Pelamos las patatas, las cortamos en gajos y una vez sellada la carne, las añadimos a la cacerola.

Es el momento de nuestra protagonista: la cerveza. La vamos añadiendo mientras removemos hasta que cubra. 

Por último la hoja de laurel. Bajamos el fuego y dejamos que vaya cociendo. 

Después de unos 20 minutos ya ha tomado consistencia la salsa y las patatas estarán blandas, lo que podéis comprobar pinchando con un tenedor. Si no ofrece resistencia están en su punto.

Si la salsa os ha quedado líquida, podéis espesarla utilizando un poquito de harina de maíz de preferencia, removéis bien hasta que se incorpore la harina y dejáis unos minutos para que espese.

Listo para disfrutar.







sábado, 31 de octubre de 2015

Calabacín siniestro para Halloween

Para Halloween os propongo un calabacín que va a dar mucho miedo.



La idea surgió de un calabacín que compré este verano y estaba todo podrido. Cuando lo abrí apareció esto:



Aunque la calidad de la imagen no es muy buena, os podéis imaginar el susto que me llevé.

Como el susto que se van a llevar vuestros invitados cuando les presentéis el calabacín siniestro. ¿Se atreverán a comerlo? 

Ingredientes para cuatro personas

2 calabacines grandes
1 cebolla
250 gr. de champiñón portobello
1 huevo
2 cucharadas de pan rallado
2 cucharadas de tomate
sal y pimienta
aceite

Elaboración


Preparamos los calabacines. Para ello, lavamos bien la piel y secamos. Cortamos las puntas para hacer la base del calabacín y así podamos ponerlos en pie. Los cortamos por la mitad y para sacar el relleno, primero los ponemos en el microondas a toda potencia durante 2-3 minutos, lo suficiente para que se ablanden.

Mientras vamos a limpiar los champiñones. Lo mejor es utilizar un papel de cocina humedecido y raspamos con cuidado la seta para ir limpiando las impurezas. No los pongáis bajo el grifo para lavarlos, porque se estropean al absorber el agua. Cortamos los champiñones en cuadraditos y reservamos.

Ahora vamos a terminar de preparar los calabacines. Tenemos que sacar la carne teniendo cuidado de no romper la piel de los bordes así como de dejar en uno de los extremos carne para que haga de soporte. Para ello podemos utilizar un sacabolas de los pequeños, pero si no, podemos utilizar un cuchillo o una cuchara. 

Picamos bien la carne que hemos sacado y reservamos.

Cortamos la cebolla en trocitos pequeños (brunoise). Calentamos la sartén y echamos un poquito de aceite para ir pochando la cebolla.

Cuando tome color añadimos los champiñones. Salpimentamos. Dejamos rehogar unos 3-4 minutos y cuando vayan tomando un color oscuro y se ablanden, añadimos la carne del calabacín. Si queréis podéis añadir ahora un poquito de perejil picado.

Dejamos pochar durante otros 5 minutos y añadimos las dos cucharadas de pan rallado. Removemos bien para mezclar el pan con la verdura hasta que tome un bonito color tostado.

Precalentamos el horno a 180º.

Vamos ahora a terminar el relleno. En un bol ponemos la verdura y añadimos el huevo. Mezclamos bien e incorporamos el tomate. Salpimentamos de nuevo y rellenamos los calabacines con una cuchara pequeña.

Los ponemos en una bandeja para el horno sobre el extremo que hemos seleccionado como soporte al que forramos con un poco de papel de aluminio para que en caso de que se ablande por el calor, no se salga el relleno.

En el horno estará a 180º durante aproximadamente 20-30 minutos.

Para emplatar, con un palillo perforamos el relleno para hacer los ojos y la boca intentando que la cara dé mucho miedo... 




 




miércoles, 26 de agosto de 2015

PESCADO CON PURE DE PATATAS AL HINOJO

Hoy os presento mi cena: pescado con puré de patata al hinojo.

Podréis hacerlo con cualquier pescado blanco. Yo tenía unos gallos, pero queda bien con lenguado, filetes de bacalao, de pescadilla... y va acompañado con un puré de patatas que también lleva hinojo.

Si queréis saber más de esta receta FRD, Fácil, Rápida y Deliciosa, seguid leyendo.



Ingredientes por ración:

Ración de pescado blanco: en esta ocasión un gallo
1 patata mediana
1/2 vaso de leche
2 sobres de hinojo para infusión o 3 cucharaditas de semillas de hinojo molidas
10-15 gr. de mantequilla derretida.
sal y pimienta
aceite de oliva 

Preparación:

La receta la voy a dar por ración. Así solamente tendréis que ir añadiendo proporcionalmente los ingredientes.

Primeramente vamos a preparar el pescado. En un bol ponemos una cucharada sopera de aceite de oliva y añadimos el contenido de una bolsita de hinojo, es decir, las bolsitas de té para hacer las infusiones de hinojo. También podéis comprar semillas de hinojo, y en este caso, ponéis dos cucharaditas.
Salpimentar y mezclar bien. 

Con un pincel vais extendiendo bien el aceite así preparado por cada uno de los lomos del pescado y dejáis reposar para que vaya cogiendo el sabor. Si lo dejáis como media hora antes de empezar a cocinar, mejor.

A continuación, vamos preparando el puré de patata. 
Se envuelve la patata en plástico film y pincháis un par de veces la patata. La ponéis en un bol con un poquito de agua (como 1/3) pero que no llegue a cubrir la patata. La metéis en el microondas, a plena potencia, como unos 3 minutos, al cabo de los cuales, dais la vuelta a la patata y otros tres minutos. 
Si al pinchar la patata está blanda ya está lista y si no, id dando golpes de microondas por minuto hasta que esté blanda. Pero normalmente, si la patata no es muy grande, con 6 minutos debería ser suficiente.

Quitáis el plástico con el que estaba envuelta la patata con cuidado de no quemaros y dejáis enfriar unos minutos antes de quitarle la piel.

Mientras se enfría, ponéis la leche a calentar y con la otra bolsita de hinojo, hacéis una infusión en la leche. También añadís un poquito de mantequilla que mezcláis bien con sal y pimienta. Dejáis reposar unos 3 minutos. Por cierto, que si estáis a dieta, podéis eliminar la mantequilla, pero en este caso que la leche sea semientera o el puré os quedará muy harinoso.

Una vez pelada la patata, la cortáis en trozos y en un bol vais machando con un tenedor hasta que esté completamente desmenuzada. Incorporáis a la patata, la leche infusionada poco a poco mientras vais mezclando con movimientos envolventes, hasta que tengáis la textura de puré. A mi me gusta que quede una consistencia espesa, pero si queréis que esté más blando, sólo tenéis que añadir más leche. Por último, rectificar de sal si hiciera falta.

A la vez que hacemos lo anterior, y mientras la leche se infusiona, podemos ir haciendo el pescado a la plancha.

Basta con calentar la parrilla o sartén y cuando esté a temperatura, añadimos el pescado al que daremos la vuelta a los cinco minutos. Tratad de no marearlo porque si no se desmigará. Es mejor dejarlo freír por cinco minutos y después le dais la vuelta otros cinco. Yo normalmente, reservo un poco de aceite para cuando le doy la vuelta incorporar el que he dejado y así no se me queda seco.

Ya veis, que mientras se fríe el pescado podemos ir haciendo el puré de patata.

Por último el emplatado y a la mesa. 


Trucos:

Ya os he comentado en entradas anteriores las propiedades del hinojo, que yo suelo utilizar como infusión o como en este caso en las comidas, pero no está de más recordarlas.

Son muy ricas en vitaminas, sobretodo, vitamina A, E, C, pero también nos aportan minerales como hierro, manganeso, zinz, calcio, magnesio, hierro o potasio.

También son muy ricas en fibra y tienen un alto contenido en flavonoides antioxidantes.

Por si fuera poco, nos ayudan a protegernos de las enfermedades degenerativas, a hacer una buena digestión, a prevenir las flatulencias, el reflujo y otras molestias estomacales. 

Sus aceites esenciales facilitan la absorción de nutrientes en el estómago y en los intestinos.

Por todo ello, os animo a que incorporéis el hinojo en vuestras comidas, ya sea utilizándolo para aderezar pescados o carnes, o bien añadiendo las semillas en galletas o bizcochos, en ensaladas, en salsas para pastas...